Estoy sentado, estoy inspirado,
pensándote y escribiéndote estos pareados.
Estás alli, no se ni cómo ni dónde,
feliz -espero- sin saber nada de este pequeño hombre.
Pero yo sigo aunque ya no pueda más,
yo te escribo aunque no se si me leerás. (…te quiero)
Hoy de nuevo he visto un reflejo tuyo; tu foto,
hubiera vuelto a llorar por tí, por todo.
Estabas quieta mirándome silenciosa,
me quedé solo y toda mi cabeza rota.
Pensé pero dejé de exitir, en una clase,
le decía a mi corazón: quieto estate.
Pero no, no pasó así en la realidad,
me contraje y de pensarte no pude parar.
Igual me da, o no, depende,
si conocieras algo de mi sería diferente,
a la hora de decidirme, con mis sentimientos, no soy coherente.
Titúlalo como quieras, un vaso con morfina.
querer es poder, eso es mentira.